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Las enfermedades cardiovasculares (ECV) no son exclusivas de los hombres. De hecho, la mujer tiene una mayor tendencia a padecer dolores de pecho atípicos, dolores abdominales, dificultad al respirar, náuseas o cansancio inexplicado; todos síntomas de las ECV que pueden ser confundidos con otras condiciones1.
Si bien las estadísticas muestran que las ECV matan a más personas que todos los tipos de cáncer combinados, las mujeres tienden a pensar que tienen mayor riesgo de sufrir de un cáncer, en especial cáncer de mama, que morir de una ECV2. Por ello, bien sea por negación, por enfermedades que enmascaran los síntomas - la osteoporosis puede enmascarar los síntomas de un infarto - o por desconocerlos, las mujeres tienden a evitar o retrasar la búsqueda de ayuda médica. Esto puede acarrear consecuencias mucho más serias a largo plazo y propicia que las ECV estén sub-diagnosticadas en la mujer3.
El riesgo de la mujer de padecer ECV aumenta a medida que envejece. La obesidad, la hipertensión y la diabetes - factores de riesgo de ECV - se desarrollan alrededor de los 40 a 60 años. Cuando una mujer alcanza los 65 años, tiene una probabilidad de una en tres de desarrollar enfermedad cardiovascular4. clic acá para conocer las estadísticas de enfermedades cardiovasculares en las mujeres |